dimarts, 19 de març de 2013

Grans balconades...

Grans balconades,
atapeïdes de personalitats,
multituds enfervorides,
banys de masses.
Diria un observador,
ingenu potser,
que s'ha trobat
la pedra filosofal,
diria, potser,
que la fam al món
és un trist record,
que la sida ha estat
dominada o, per què no?
que ja hem arribat a Mart.

Grans discursos públics,
oratòria florida i plena
de paraules altisonants.
Càmeres per aquí
i per allà, flaixos abundants.
Diria un observador,
ingenu potser,
que finalment s'ha descobert
l'origen de l'univers,
diria, potser,
que s'ha aturat
la degradació mediambiental,
que el canvi climàtic
ja és un record llunyà
o, per què no?
que ja hem arribat a Mart.

Grans reunions al més alt nivell,
ministres o presidents,
algun rei de tant en tant,
còctels i sopars ben servits.
Diria un observador,
ingenu potser,
que tan mateix
el comerç  d'armes s'acabat,
diria, potser,
que el racisme no existeix
i que tots som germans,
que la solidaritat dels banquers
permet al poble somniar,
o, per què no?
que ja hem arribat a Mart

Grandes balcones
saturados de personalidades,
enfervorecidas multitudes,
baños de masas.
Diría un observador,
quizás ingenuo,
que se ha encontrado
la piedra filosofal,
diría, quizás,
que el hambre en el mundo 
es un triste recuerdo,
que el sida ha sido 
domeñado o, ¿por que no?
que hemos llegado a Marte.

Grandes discursos públicos,
oratoria florida y llena
de altisonantes palabras.
Cámaras por aquí 
y por allá, flashes abundantes.
Diría un observador,
quizás ingenuo,
que se descubrió finalmente
el origen del Universo,
diría, quizás,
que se ha detenido
la degradación medioambiental,
que el cambio climático
es un recuerdo lejano
o, ¿por que no?
que hemos llegado a Marte.

Grandes reuniones al más alto nivel,
ministros o presidentes,
de vez en cuando algún rey,
cócteles y cenas bien servidos.
Diría un observador,
quizás ingenuo,
que incluso
el comercio de armas acabó,
diría, quizás,
que ya no existe el racismo
y todos somos hermanos,
que la solidaridad de los banqueros
permite al pueblo soñar,
o, ¿por que no?
que hemos llegado a Marte.



4 comentaris:

  1. Qué bueno Joan, me ha encantado, mucho mucho

    Un abrazo

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    1. Gracias, Xaro.
      Uno acaba cansandose de tanta pompa y tanta hipocresía oficialista y pasa lo que pasa.

      Un abrazo, sencillo

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  2. ¡Me gusta,Joan!,a mi también me "inspira"lo que sucede en la sociedad.Con lo del haiku,es como que no he podido lograr nuevos poemas líricos,pero ya volverán.Te aprecio,y me gusta poder leerte con asiduidad.(un abrazo)

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    Respostes
    1. Gracias Lilí por tus palabras.
      La poesia, como cualquier manifestación artística, va y viene según las circunstáncias del momento. Yo también la he tenido mucho tiempo olvidada y me encuentro oxidado, pero sin duda con honestidad y serenidad en la manera de afrontarla, todo acabará fluyendo de nuevo.
      Un abrazo

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